domingo, 11 de julio de 2010






Gracias por dedicarme tiempo
tiempo para demostrar tu preocupación por mí,
tiempo para escuchar mis problemas
y ayudarme a buscarles solución,
y sobre todo,
tiempo para sonreir y mostrarme tu afecto.

Gracias por ser lo que eres
una persona maravillosa.

Pude contar contigo
cuando necesitaba en quien confiar
y pedir consejo.

Gracias a ti comencé
a conocerme
e incluso a apreciar lo que soy.